de tan latente hipocresía
que envenena la esperanza
y alimenta la desilusión,
secuestra la fé
y la envuelve en un paño de incredulidad...
Si yo fuera Dios que desgracia para el cielo,
pues mi universo es la duda,
y sin saber que creer
pido clemencia al desocupado destino
y como todos me agarro a la fé
donde el dolor desarraiga la materia,
no puedo ser más que igual a ti
un perro ladrador acobardado por el miedo,
arrastrado por las cuerdas de la necesidad
y ciego ante la agena desigualdad...
Si yo fuera Dios no esistiría,
si yo fuera Dios en que creería...
Dios es un niño,
yo un hombre sin solución...





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