el latido del cielo, se puede decir que hoy
no ha existido la noche, cientos de truenos la iluminaron
le dieron color y apagaron la oscuridad ...
Creo en ese Dios, que a veces dormido parece,
que en la sequía parece no estar y allí está,
en el viento y las aguas que lo forman,
en el horizonte y el infinito ilimitado que le dan libertad,
en el tiempo que le dá abovinable despertar,
mas es un Dios hecho para equilibrar,
mas ese Dios es natural ... Bendita sea la Naturaleza...













